Discurso de investidura como Doctor Honoris Causa del Prof. D. Julio Caro BarojaReportar como inadecuado




Discurso de investidura como Doctor Honoris Causa del Prof. D. Julio Caro Baroja - Descarga este documento en PDF. Documentación en PDF para descargar gratis. Disponible también para leer online.

Contributor: Universidad Carlos III de Madrid

Issued date: 2006

Keywords: Discursos

Description:Nombrado Doctor Honoris Causa en 2006





Autor: Caro Baroja, Julio

Fuente: http://e-archivo.uc3m.es


Introducción



Universidad Carlos III de Madrid Repositorio institucional e-Archivo http:--e-archivo.uc3m.es Documentación institucional Doctores Honoris Causa 2006 Discurso de investidura como Doctor Honoris Causa del Prof.
D.
Julio Caro Baroja Caro Baroja, Julio http:--hdl.handle.net-10016-8625 Descargado de e-Archivo, repositorio institucional de la Universidad Carlos III de Madrid Discurso de investidura como Doctor Honoris Causa del Prof.
D.
Julio Caro%DURMD Nombrado Doctor Honoris Causa en 2006 Julio y la universidad Excmo.
Señor Rector Magnífico de la Universidad Carlos III de Madrid.
Doctores del claustro y amigos. Mala suerte tuvo mi hermano Julio con la Universidad y los medios oficiales de cultura española.
Se había terminado la Guerra Civil y se iniciaba una triste y pobre postguerra.
Julio volvía de Vera a Madrid a terminar la carrera, le faltaba un año pero no había perdida el tiempo en aquellos tres años enfrascado en la biblioteca de Itzea entre libros de brujas y procesos Inquisitoriales, y en dos cursos obtuvo la Licenciatura y el Doctorado con premios extraodinarios. Cuando volvió se encontró una Universidad diferente con escasos restos del pasado, entre estos algún profesor como Trimborn y sí mucha gente nueva y desconocida, profesores arribados de cátedras de provincia con uniformes militares y aulas bulliciosas y vacías de viejos compañeros muertos como Juanito Barnés y otros en el exilio como Sánchez Covisa. Julio pensó primero en dar clases particulares y ayudó gratuitamente a varios compañeros a preparar la licenciatura, después pensó en opositar a cátedra, pero pronto tuvo un duro desaliento, cuando vio como funcionaba el sistema, al asistir a una oposición en la que los concursantes se presentaban vestidos de uniforme con estrellas y cruces en el pecho por méritos de guerra.
Debía de ser para una cátedra de Historia, porque Julio recordaba que un opositor al presentar la hoja con su currículun y trabajos realizados...





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