Valentín núñez rivera, poesía y biblia en el siglo de oro. estudios sobre los salmos y el cantar de los cantares. iberoamericana- vervuert, madrid-frankfurt-m., 2010; 294 pp. Reportar como inadecuado




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Nueva Revista de Filología Hispánica 2013, LXI (1)

Autor: Emilio Enrique Navarro Hernández

Fuente: http://www.redalyc.org/


Introducción



Nueva Revista de Filología Hispánica ISSN: 0185-0121 nrfh@colmex.mx El Colegio de México, A.C. México Navarro Hernández, Emilio Enrique Valentín Núñez Rivera, Poesía y Biblia en el Siglo de Oro.
Estudios sobre los Salmos y el Cantar de los cantares.
Iberoamericana- Vervuert, Madrid-Frankfurt-M., 2010; 294 pp. Nueva Revista de Filología Hispánica, vol.
LXI, núm.
1, 2013, pp.
239-241 El Colegio de México, A.C. Distrito Federal, México Disponible en: http:--www.redalyc.org-articulo.oa?id=60246659012 Cómo citar el artículo Número completo Más información del artículo Página de la revista en redalyc.org Sistema de Información Científica Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto NRFH, LXI RESEÑAS 239 El enclaustramiento de los libros se debió a su temática, al rango de cristiano nuevo, y a la práctica médica que desempeñaba el propietario.
No obstante, la razón original de su ocultación se halla en una obra en particular: el libro de Alboraique, considerado por Caro Baroja como un “tratadito dirigido contra los conversos”.
Ahora bien, ¿cuál fue el motivo esencial por el que Peñaranda pudo haber conservado esta obra en su poder y, todavía más, encubrir esta posesión para que nadie lo supiese? Se aduce que “no es obra que tuviera jamás un cristiano viejo ni mucho menos un converso”.
Y con gran seguridad se confirma que “su posesión entrañaba enorme peligro, pues se transmutaba en carta de identidad del poseedor…” (p.
30).
El motivo, entonces, fue que el Alboraique se consideraba como una tenaz crítica de parte de los que permanecieron fieles a la doctrina judaica hacia todos aquellos acomodaticios y desertores: “Su posesión sólo podía atribuírsele a un criptojudío, uno que en secreto persistía en la fe de sus ancestros” (id.).
Ya un viejo refrán de la época, atribuido a los ...





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