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Viaje al corazón del hambre - Xavier Aldekoa. Libro para leer gratis online y descargar en PDF. Fuente: Universidad Rafael Landívar - Guatemala


Introducción



Viaje al corazón del hambre Xavier Aldekoa Ebooks de Vanguardia © Xavier Aldekoa, 2011 © José Antich (capítulo 1) © Rosa M.
Bosch (capítulo 12) © De esta edición: La Vanguardia Ediciones, S.L. Diagonal 477, 7ª planta 08036 Barcelona Primera edición, octubre 2011 Depósito legal: B-37533-2011 Diseño, maquetación y edición: Actividades Digital Media, S.L.
(ADM) Foto cubierta: Xavier Aldekoa EBOOKS DE VANGUARDIA: www.lavanguardia.com-ebooks Contacto: ebooks@lavanguardia.es Índice Prólogo 1.
El campo de refugiados de Dadaab, por José Antich 2.
Dadaab, el drama ignorado 3.
“Anoche nos atacó una hiena” 4.
El drama de los otros olvidados 5.
La lucidez de la furaha - De Nairobi a Garbatulla 6.
La ciudad de las piedras que se comen - De Garbatulla a Kulamawe 7.
El sol de Briatore y Winnie the Poo - De Kulamawe a Wajir 8.
De fe, pendientes dorados y barrigas llenas - Wajir – Nairobi – Yibuti 9.
El infierno más bonito del mundo - De Yibuti a Ali Addeh 10.
Desmemorias de África - De Adís Abeba a Nairobi 11.
Somalia, el país fantasma 12.
Cuerno de África.
Una crisis que va a peor 13.
Ya es octubre 14.
Donaciones para el Cuerno de África El autor: Xavier Aldekoa Prólogo El nombre de los anónimos Este prólogo apareció de la nada.
Nuestro 4x4 llevaba varias horas atravesando las montañas en la frontera de Yibuti con Somalia y eso nos había quedado claro al compañero de viaje y amigo Rodrigo Hernández, corresponsal de TeleSur, y a mí: aquello era la nada.
Sólo montañas de piedras, arbustos secos y una lengua de arena por la que avanzaba el coche que, de vez en cuando, partía en dos un río muerto. Habría jurado que estábamos en la luna de no ser porque siempre había imaginado el satélite menos seco y polvoriento, como si fuera una pelota de vainilla. Entonces la vimos. Era una mujer de mediana edad que caminaba despacio en dirección contraria a la de nuestro vehículo.
Llevaba el rostro cubierto con un pañuelo de colores oscu...





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