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Un yanki en la corte del rey Arturo - Mark Twain. Libro para leer gratis online y descargar en PDF. Fuente: Universidad Rafael Landívar - Guatemala


Introducción



LIBROdot.co m Mark Twain Un yanki en la corte del rey Arturo Prefacio Las despiadadas leyes y costumbres que se mencionan en este relato son históricas, y los episodios que se utilizan para ilustrarlas también son históricos.
Esto no quiere decir que tales leyes y costumbres existieran en Inglaterra en el siglo vi, no; sólo quiero decir que, dado que existieron en la civilización inglesa y en otras civilizaciones de épocas mucho más recientes, se puede concluir sin temor a incurrir en una calumnia que también estaban vigentes en el siglo vi.
Hay buenas razones para inferir que, cuando en esos remo tos tiempos no existía alguna de estas leyes o costumbres, su lugar era ocupado, y de manera muy eficiente, por una mu cho peor. La cuestión de la existencia o no existencia del derecho divino de los reyes no tiene respuesta en este libro. Resultó ser demasiado dificil.
Que el primer gobernante de una nación debe ser una persona de carácter excelso y habilidad extraordinaria es manifiesto e indiscutible, que sólo la Deidad podría elegir a ese primer gobernante certera e infalible mente es también manifiesto e indiscutible, por lo tanto, resulta inevitable deducir que, como se pretende, es la Deidad quien hace la elección.
Quiero decir, hasta que el autor de es te libro encontró los Pompadour y Lady Castlemaine y algunos otros gobernantes de este tipo.
Era tan difícil incorporarlos dentro de este argumento, que juzgué preferible abordar otros aspectos en este libro (que debe aparecer este otoño) y luego entrenarme debidamente y resolver los del derecho divino en otro libro.
Es algo que debe ser resuelto, por supuesto, y de todas maneras no tenía nada especial que hacer el próximo invierno. MARK TWAIN Una breve introducción Fue en el castillo de Warwick donde me topé con el extra ño personaje de quien voy a hablar.
Me llamó la atención por tres razones: su ingenua simpleza, su asombrosa fami liaridad con las armaduras antiguas y el sosiego que of...





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