James, Henry - Los embajadoresReportar como inadecuado




James, Henry - Los embajadores - Descarga este documento en PDF. Documentación en PDF para descargar gratis. Disponible también para leer online.

James, Henry - Los embajadores. Libro para leer y descargar en PDF. Fuente: 10millibrosparadescargar.com


Introducción



Digitalizado por http:--www.librodot.com 1 Librodot Los embajadores Henry James HENRY JAMES LOS EMBAJADORES Libro primero I Cuando Strether llegó al hotel, su primera pregunta fue acerca de su amigo; no obstante, al enterarse de que Waymarsh no iba a llegar, al parecer, hasta la noche, no se desconcertó del todo.
En recepción entregaron al perquiridor un telegrama, con respuesta pagada, en que aquél le encargaba una habitación «siempre que no fuera ruidosa»; de modo que el acuerdo de que se encontrarían en Chester y no en Liverpool seguía teniendo validez hasta el momento.
El oculto prurito, empero., que había impelido a Strether a no desear bajo ningún concepto la presencia de Waymarsh en el muelle y que en consecuencia le había llevado a posponer dicha alegría durante unas horas era el mismo que a la sazón le hacía comprender que aún podía esperar sin más contratiempos.
En el peor de los casos cenarían juntos y, con todos sus respetos para el querido Waymarsh ––ya que no para sí mismo, dadas las circunstancias––, había poco temor de que en lo sucesivo no se vieran con suficiencia.
El prurito en activo a que acabo de referirme había sido, por lo que toca al hombre que había desembarcado primero, enteramente instintivo: resultado del insistente presentimiento de que, por agradable que fuese encontrarse, tras separación tan larga, ante su compañero, su tarea consistía sencillamente en preparar un pequeño ardid para que su propia imagen apareciese ante el próximo vapor como la primera «nota», según él, europea.
A esto había que añadir ya su certeza de que demostraría, como mucho y de todas todas, dicha nota europea en medida más que suficiente. Esta nota, mientras tanto ––desde la tarde anterior, gracias a este felicísimo dispositivo–– le había provocado un sentimiento de libertad personal como no lo había experimentado durante años; un arregostamiento al cambio y a no tener, ante todo y por el momento, n...





Documentos relacionados