James, Henry - El altar de los muertosReportar como inadecuado




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Introducción



Digitalizado por http:--www.librodot.com 1 Librodot El altar de los muertos Henry James Henry James EL ALTAR DE LOS MUERTOS 1 Sentía el pobre Stransom un desagrado mortal hacia los pequeños aniversarios, y aún le desagradaban más cuando tenían pretensiones aparatosas.
Las celebraciones y las simulaciones le eran penosas por igual, y sólo una de aquéllas encontró un hueco en su vida.
A su manera, un año tras otro, él había guardado la fecha de la muerte de Mary Antrim.
Tal vez resultaría más exacto decir que aquella fecha lo había guardado a él; por lo menos lo había guardado, a rajatabla, de hacer otra cosa.
Se apoderó de él una vez y otra con una mano cuyo aferramiento el tiempo había conseguido suavizar, pero no anular.
Se acicalaba para esta conmemoración de forma casi tan esmerada como se habría acicalado para la mañana de su boda.
El matrimonio había tenido, desde hacía mucho, muy poco que ver al respecto: para la muchacha que iba a haber sido su desposada no hubo jamás abrazo nupcial.
Había muerto de fiebre maligna después de señalado el día del casamiento, y él había perdido, antes de haberlo gustado con plenitud, un cariño que había prometido llenar su vida hasta los bordes. Habría resultado inexacto, así y todo, decir que su vida podía ser enteramente despojada de aquella buenaventura: todavía la regía un fantasma pálido, todavía la gobernaba una presencia soberana.
No había sido hombre de numerosas pasiones, y pese a los muchos años transcurridos, ningún sentimiento se había hecho más poderoso en él que el de encontrarse de duelo.
No había necesitado ni sacerdote ni altar que lo legitimasen como viudo para siempre.
Muchas cosas había hecho en su existencia; las había hecho prácticamente todas, menos una: jamás, jamás había olvidado.
Había procurado meter dentro de su vida todo cuanto podía tener habitación en ella, pero había fracasado a la hora de hacer de la misma algo más que una casa cuya ...





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