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Rodríguez Juárez, Brenda María
- Capítulo 3. Instalaciones
de la Penitenciaría para varones del Estado de
Puebl-
A la sombra en blanco y negro. Retratos
fotográficos de reos penitenciarios en la Ciudad
de Puebla de 1891 a 1905: en su mayor parte, de
individuos de raza indígena bastante degenerada
(Saldaña


Introducción



CAPÍTULO III Instalaciones de la Penitenciaría para varones del Estado de Puebla Departamento de antropología criminal El siete de marzo de 1891, J.
Rafael Isunza y Agustín M.
Fernández presentan ante el Gobierno del Estado de Puebla el proyectoi de reglamento para la Penitenciaría de varones del Estado de Puebla. En éste se asienta que el fin principal que persigue el Estado por medio de las penas y de las medidas disciplinarias dentro del establecimiento penitenciario es la corrección del hombre que ha cometido una conducta antisocialii.
De tal razón, más que recurrir a medios físicos deben suministrarse medios morales con el objetivo de mejorar las tendencias y la conducta de los penitenciados.
Por lo consiguiente, no se permiten las palabras o los tratos que rebajen la dignidad de los internos, no obstante, estos deben comprender claramente “los bienes que obtendrán sujetándose á la disciplina penitenciaria, y los males que de inflingirla les resultarán” [sic] (“Proyecto de Reglamento de la Penitenciaría de Varones del Estado de Puebla”, 1891, jueves 12 de marzo, párr.
2). La población de la Penitenciaría del Estado de Puebla no estaba conformada por cualquier clase de criminal, pues únicamente a través de la copia certificada de la ejecutoria expedida por el Tribunal donde se pronunció la sentencia y de la orden escrita por el Gobernador del Estado se legaliza un traslado. Una vez que el penitente llega al establecimiento se llenan los libros de registroiii.
Una vez hecho lo anterior, el penitente se despoja de la ropa con la que llegó pues ésta debe ser lavada y guardada en un depósito especial.
El reo debe asearse para que el médicoiv de la Penitenciaría le rasure la barba y el cráneo y así pueda ser retratado de frente y desnudo. La fotografía es de once centímetros de alto por seis de ancho y en ella debe aparecer el rostro, el cuello y el pecho.
Esta fotografía debe incorporarse al libro de retratos. Posteriorme...






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