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Ancízar, Manuel - Peregrinación de Alpha: por las Provincias del Norte de la Nueva Granada, en 1850-51 - gambita cunacua y oiba - 8 Literatura y retórica - Literature - Fuente: Biblioteca de la Presidencia de Colombia


Introducción



Cfámbita, Cunacua x- Oiba CAPITULO XI Tomando el camino que de Moniquirá conduce a Togüí y Chitaraque nos dirigimos a Gámbita, primer distrito del cantón Oiba al sur de esta villa.
Andadas siete leguas por tierras bastante quebradas, cubiertas de sementeras y bañadas por multitud de arroyos claros y bulliciosos, llegamos al río Porqueras, línea divisoria de entrambos cantones y desde el cual en adelante comienza por este lado la provincia del Socorro.
Legua y media después de pasado el río se encuentra el pueblo de Gámbita, pequeño y en su mayor parte pajizo, asentado en un vallecito angosto en que terminan las pendientes laderas de dos pequeñas serranías paralelas compuestas de estratos calizos y esquisto arcilloso, formación predominante desde las cercanías de Chitaraque, constituyendo un terreno casi unitario y por consiguiente ingrato.
Los ríos Gámbita y Porqueras, que unidos al Huerta van a formar el Linguarucho, tributario del Sarabita, riegan parte del distrito y contribuyen a la descomposición lenta de las rocas y esquistos, de donde proceden algunos vallecitos de aluvión, fértiles y cubiertos de jugosos pastos que a trechos interrumpen la esterilidad general del suelo, contra la cual luchan sin descanso los laboriosos agricultores del lugar, estableciendo sementeras de caña y menestras dondequiera que hallan un rincón de tierra capaz de soportarlas. En Gámbita no encontramos alcalde, juez, ni funcionario alguno a quien dirigirnos, excepto el cura, doctor Manuel Cerón, joven amable y fino que nos hospedó y proporcionó todos los auxilios y noticias que necesitábamos y no habríamos podido conseguir sin la intervención de este bondadoso y patriota eclesiástico. Poco tiempo tenía de estar encargado del curato, y sin embargo había comenzado a refaccionar la casi destruida iglesia, y solo, sin recursos, sin más ayudante que un niño de nueve años, tenía fundada una pequeña escuela primaria que él mismo cuidaba y dirigía...






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