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Se trata de una fístula cérvico-vésico-uretro-vaginal, en una enferma ya operada con éxito por una fístula vésico-vaginal consecutiva a su primer parto distósico, y que necesitó el forceps. Hubo luego dos partos normales, pero en su cuarto parto con presentación de nalgas, volvieron a aplicarle el folceps con la secuela de la fístula descrita, que tenía cuando la vimos el agravante de la cistitis incrustada. Se logró tratar esa cistitis con la solución -G- para disolver cálculos, y luego se operó la fístula por vía vaginal, y se empleó un injerto de placenta, que se interpuso entre las dos suturas de vejiga y vagina. Se le puso succión a permanencia durante dos semanas, con el aspirador de Stedman, y con sonda especial quedando la enferma continente y con integridad ureteral.

Tipo de documento: Artículo - Article

Palabras clave: cirugía urológica, sistema urinario, sistema reproductor





Fuente: http://www.bdigital.unal.edu.co


Introducción



Cirugía Conservadora del Tracto Uro-Genital Dr.
Fidel Tor-res León La cirugía plástica, expresión máxima de la cirugía conservadora, ya que es ésta, más el aporte artístico que aquella supone, está llamada a reinar soberana en el arte de la cirugía moderna, la cual en lo posible debe ser creadora por oposición a la cirugía antigua, eminentemente mutiladora, y ésta no podía ser de otra manera, puesto que en los albores de la cirugía antes de la era pasteuriana, y cuyo padre indiscutido es Ambrosio Poré, el cirujano no podía aspirar a más que a extirpar el órgano u órganos que ponían en peligro la vida, por carecer de medios para el diagnóstico precoz y sobre todo porque la asepsia, pibote de la cirugía plástica, era entonces desconocida.
Vino la era pasteuriana y con ella la verdadera era quirúrgica, aunque todavía limitada por carecer de elementos para combatir los gérmenes, que, aunque ya bien conocidos eran temibles por no tener entonces otras armas que las preventivas de la asepsia, de tal suerte que la infección aparecida, hacía estragos en los campos quirúrgicos. Nos tocó en suerte la era antibiótica, y aunque antes de ella ya la cirugía plástica había hecho su aparición, con ella llega a su mayor edad, pues gracias a los antibióticos hoy emprendemos operaciones que hace pocos años apenas imaginaran los audaces, y que no pudieron realizar por la certidumbre del fracaso debido a la infección. Debemos pues revisar la historia quirúrgica en todos los campos, pues lo que fue bueno para los creadores de nuestro arte por el limitado campo en que obraban, puede ser mediocre o francamente malo a la luz de las nuevas armas con que contamos en nuestra época. Pero aparte del factor -Antibióticos- que nos permite audacias que antes no soñaran, hay un factor permanente, que-sisiem- 730 REVISTA DE LA FACULTAD DE MEDICINA pre lo tuviésemos presente nos habría abierto en este campo como en tantos otros, muchos y despejados ho...






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