La negación de la akrasia: el problema de la debilidad de la voluntad en platón Reportar como inadecuado




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La negación de la Akrasia: el problema de la debilidad de la voluntad en Platón

Tipo de documento: Artículo - Article





Fuente: http://www.bdigital.unal.edu.co


Introducción



LA NEGACIÓN DE LA AKRASIA EL PROBLEMA DE LA DEBILIDAD DE LA VOLUNTAD EN PLATÓN Carlos Cortissoz carancor@gmail.com El problema de la akrasia (o incontinencia o debilidad de la voluntad, así suele presentarse en el debate contemporáneo) es el problema que surge a la hora de dar cuenta de aquellas acciones en las que el agente, a pesar de considerar con claridad que cierto curso de acción es mejor, falla en obrar conforme a esta consideración.
El término akrasia se refiere pues a un fenómeno cotidiano, que todos hemos experimentado (o creemos haber experimentado), y que en el habla corriente expresamos con fórmulas como ‘sucumbir a la tentación’ o ‘manifestar una voluntad débil’.
Estas expresiones cotidianas aciertan, en toda su simplicidad, con dos aspectos claves a la hora de considerar el problema: el primero es que al interior, por así decir, del akratēs se da una lucha en la cual uno de los combatientes (la razón, se supone) es superado por el otro, a menudo representado por la pasión, el deseo, la apetencia de placer. El segundo aspecto es que el incontinente conserva, antes, durante y después de su actuar, la plena conciencia de que obra mal, esto es, en contra de lo que sabe, o cree, que es mejor. Esta caracterización, para la cual el sentido común no halla problema, se vuelve una auténtica paradoja cuando intentamos entenderla a la luz de ciertas consideraciones filosóficas relativas a la acción: en concreto, cuando tratamos de asir conceptualmente ese rasgo esencial que distingue las acciones humanas de los meros padecimientos y de los demás eventos del mundo. Me refiero a la idea (que, como dice Davidson, ‘tiene un aire de auto-evidencia’) de que si vamos a considerar una acción como voluntaria o intencional (esto es, como una acción), el agente debe actuar racionalmente, es decir, de conformidad con lo que sabe, cree o considera. Esta idea, claro está, desemboca inmediatamente en una aporía: o se admite que la acció...






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