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Poema de Aurelio Arturo -característico de su forma y de su esencia. En él aparece como uno de los más firmes y más originales poetas colombianos-.

Tipo de documento: Artículo - Article





Fuente: http://www.bdigital.unal.edu.co


Introducción



MORADA AL por AURELIO ARTURO SUR 1 En las noches mestizas que subían de la hierba, jóvenes caballos, sombras curvas, brillantes, estremecían la tierra con Slt casco de bronce. Negras estrellas sonreían en la sombra su diente de oro. Después, de entre gratules hojas, salía lento el mundo. La ancha tierra siempre cubierta con pieles de soles. (Reyes habían ardido, Reinas blancas, blandas, sepultadas dentro de árboles gemían aún en la espesura). Miraba el paisaje, sus ojos verdes, cándidos. Una vaca sola, llena de grandes manchas, revolcada en la noche de luna, cuando la luna sesga, es como el pájaro toche en la rama, -llamita-, -manzana [de miel-. - 103- El agua límpida, de vastos cielos, doméstica, se arrulla. Pero ya en la represa, salta la bella fuerza, con majestad de vacada que rebasa los pastales. y una ala verde, tímida, levanta toda la llanura. El viento viene, viene vestido de follajes, y se detiene y duda ante las puertas grandes, abiertas a las salas, a los patios, las trojes. Oh casa resonante en tu portal duerme un relámpago. -il mediodía la luz fluye de esa naranja, en el centro del patio que barrieron los criados. (El más viejo de ellos en el suelo sentado, S1l sueño mosca zumban te sobre su frente lenta). N o todo era rudeza, un áureo hilo de ensuetio se enredaba a la pulpa de mis encantamientos. y si al norte el viejo bosque tiene un tic-tac profundo, al sur el curvo viento trae franjas de aroma. (Yo miro las montatias.
Sobre los largos muslos de la nodriza, el sueño me alarga los cabellos). * y aquí principia, en este torso de árbol, en este umbral pulido por tcintos pasos muertos, la casa grande entre sus frescos ramos. En sus rincones ángeles de sombra y de secreto. - 104- En esas cámaras yo vi la faz de la luz pura. Pero cuando las sombras las poblaban de musgos, en esas cámaras rumorosas, me ponía en las manos, sus lunas más hermosas la noche de las fábulas. II Entre años, entre árboles, circuíd...






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