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Autor: Sófocles

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Sófocles Filoctetes Personajes de la tragedia Ulises Neoptólemo Filoctetes Un espía que se presenta como mercader Hércules Coro Ulises.- Esta es la orilla de la aislada tierra de Lemmos, no pisada de mortales ni habitada en la cual -¡oh niño Neoptólemo, hijo de Aquiles, el padre más valiente que ha habido entre los griegos!- dejé yo abandonado hace tiempo al hijo del meliense Peante, cumpliendo el mandato que de hacerlo así me dieron los jefes; pues de la llaga que le devoraba le destilaba el pie gota a gota, y no nos dejaba y no nos dejaba celebrar tranquilamente ni las libaciones ni los sacrificios, porque con sus fieras maldiciones llenaba todo el campamento, vociferando y dando desgarradores lamentos.
Pero estas cosas, ¿qué necesidad hay de referirlas? El momento, pues, no es para largos discursos, no sea que él se entere de que he llegado yo y echemos a perder toda mi habilidad, con la que pronto lo engañaremos, según creo. Deber tuyo es ayudarme en lo demás y buscar el sitio en que hay una cavernosa roca de dos bocas, dispuesta de tal manera que mientras en invierno proporciona dos asentadas al sol en verano lleva la brisa dulce sueño al pasar por la horadada caverna.
Y un poco más abajo, hacia la izquierda, pronto verás una fuente de agua potable, si es que todavía persiste.
Acércate cautelosamente y dime con señas si en ese mismo lugar está el hombre, o si se halle en otra parte, para que oigas las restantes advertencias que yo te expondré, con el fin de que procedamos de acuerdo. Neoptólemo.- Rey Ulises, para averiguar lo que me mandas no he de ir lejos, pues creo que tal como dices es el antro que estoy viendo. Ulises.- ¿Hacia la parte de arriba o a la de abajo?; pues yo no distingo. Neoptólemo.- Aquí arriba; y de pasos no se oye ningún ruido. Ulises.- Mira si duerme, no sea que se halle echado. Neoptólemo.- Veo vacía la habitación, sin hombre alguno. Ulises.- ¿Y no hay dentro comodidad alguna que la haga habitable? Ne...






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