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Autor: Salazar Arboleda

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Francisco Javier Salazar Arboleda Selección Soneto (En un aniversario) Vuelves, oh sol, a señalar el día en que viste pasar con raudo vuelo junto a tu esfera, en dirección al cielo, al ángel de mi amor y mi alegría; Y a mí me viste en soledad sombría 5 puesto de hinojos en el duro suelo, de la muerte implorando su consuelo y tan sólo alcanzando su agonía. Desde entonces, oh sol, es noche oscura a mis ojos tu luz, y de la vida 10 la triste senda con mi llanto riego. Amarga, cual la hiel, me es su ventura, y un tormento su gloria fementida; sólo en mi cruel dolor hallo sosiego. -146- Resolución Déjame, pensamiento, déjame por piedad un solo instante; no apures el tormento de las penas sin cuento, que el corazón me agitan delirante.
5 Bien sé que condenado estoy a recorrer la triste vía que el dolor me ha trazado; bien sé que no me es dado arrancar de mi pecho la agonía.
10 No se para el torrente al descender del monte a la pradera, ni el ciervo que se siente herido por el diente del hambriento mastín, en la carrera; 15 gimen atormentadas las olas de la mar y gime el viento que allá, en las enlutadas cumbres desmoronadas, junto a la tempestad tiene un asiento; 20 y gimen noche y día las linfas del humilde riachuelo en la floresta umbría, do la melancolía sonríe en medio de su amargo duelo; 25 -147si tanto el pesar dura, la dicha es cual meteoro deslumbrante que por la noche oscura con viva luz fulgura, y vuelve a las tinieblas al instante.
30 Es el placer risueño la ilusión del dolor, cuando delira en los brazos del sueño, y su dulce beleño sólo es la realidad de una mentira.
35 A las vistosas flores Dios no otorgó el dejar de marchitarse, y el iris sus colores, y el alba sus fulgores ven brillar un momento, y disiparse.
40 Y la apacible aurora por el ardiente sol es consumida, y las nubes que dora su luz encantadora, disípanse en la atmósfera encendida.
45 La virgen inocente que su divino rostro absorta mira de la ...





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