Lisandro Y Sila (Vidas Paralelas)Reportar como inadecuado




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Autor: Plutarco

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Lisandro Y Sila Vidas Paralelas Plutarco I.
El tesoro de los Acantios tiene en Delfos esta inscripción: Brásidas y los Acantios, vencedores de los Atenienses.
Por esta causa piensan muchos que la estatua de piedra que hay dentro del templo, junto a la puerta, es de Brásidas, siendo así que es un retrato de Lisandro, con gran cabellera a la antigua, y con una barba muy crecida, pues no por haberse cortado el cabello los Argivos, por luto, después de una gran derrota, lo dejaron crecer los Esparciatas, tomando la contraria ensoberbecidos con la victoria, que es la opinión de algunos; ni tampoco adoptaron esta costumbre de usar cabello largo, a resulta de haberles parecido despreciables y feos los Baquíadas, que de Corinto se acogieron a Lacedemonia, por tener el cabello cortado, sino que ésta fue también institución de Licurgo, de quien se refiere haber dicho que el cabello a los hermosos les daba más gracia y a los feos los hacía más terribles. II.
El padre de Lisandro, Aristócrito, se dice que, aunque no era de casa real, pertenecía al linaje de los Heraclidas.
Crióse Lisandro en la pobreza, y desde luego se mostró dócil, como el que más, a las instituciones de Esparta, valiente y domador de todos los placeres, a excepción solamente de aquel que resulta al hombre de vencer y de ser honrado por sus grandes hechos: porque no es en Esparta reprensible el que los jóvenes se dejen dominar de este placer, sino que quieren que desde el principio se sientan inflamados del deseo de gloria, entristeciéndose con las reprensiones y engriéndose con las alabanzas; y al que lo ven impasible e inalterable en cuanto a estos sentimientos, teniéndole por indiferente a la virtud y por desidioso lo desprecian.
Así, lo que había en él de ambición y de emulación le quedó de la educación patria, sin que en ello pueda atribuirse gran parte a la naturaleza.
Fue, sí, por carácter más obsequiador que los poderosos, y más acomodado a sufrir el ceño de la au...





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