Narrativa y globalizaciónReportar como inadecuado




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Autor: Cortés

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Narrativa y globalización: el fin de la literatura universal y el hilo de Ariadna Carlos Cortés Después de los primeros signos de cansancio del boom -¿podremos perdonarlo algún día?-, a mediados de los años setenta comenzaron a sucederse una serie de posboomes, al punto de que ahora es posible enumerar, quizá, unos tres, hasta llegar a lo que no fue el boomerán.
Muy pocos de ellos, evidentemente, pasaron de la etiqueta, con excepción de lo que yo considero que fue el verdadero posboom o, más bien, lo que vino después del boom: la incorporación del kitsch, la cultura de masas, el humor, la ironía y el melodrama, en vez del barroco, a la tragicomedia latinoamericana, que fue representada por Puig, Bryce Echenique y Sergio Ramírez, y cuyo principal paralelo o antecedente simultáneo fue Cabrera Infante.
Hoy entendemos que un fenómeno como el boom tiene, tuvo predecesores, por supuesto, pero no puede tener continuadores. Desde entonces mucha tinta ha corrido bajo el puente de la modernidad.
Con el boom muere la literatura universal y nace la literatura global.
Como he dicho en otro sitio, el boom fue la última gran manifestación literaria -48- moderna que tuvo una recepción totalizadora: mercado masivo, impacto mediático y legitimidad académica. De paso, creó un megarrelato: esa ficción que llamamos Latinoamérica.
Es decir, un discurso generado por otro discurso y en relación con otros nudos textuales: revolución universal -proletarios del mundo, etcétera- y particular -la cubana-, descolonización, Tercer Mundo, dependencia, imperialismo, subdesarrollo y todos sus contrarios, porque la realidad es binaria y antes era dialéctica. Si Bloom -no confundir con su gemelo, Harold boom- hubiera escrito su famoso canon hace unas décadas, estoy casi seguro que no lo hubiera llamado occidental sino universal.
Pero hoy queda muy poco de lo que Goethe llamó la weltliteratur en 1827, la literatura universal, como una especie de quintaesencia de la Ilus...






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