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Autor: Valera

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Morsamor Juan Valera Al Excmo.
Sr.
Conde de Casa Valencia Mi querido primo: Para distraer mis penas egoístas al considerarme tan vicio y tan quebrantado de salud, y mis penas patrióticas al considerar a España tan abatida, he soltado el freno a la imaginación, que no le tuvo nunca muy firme, y la he echado a volar por esos mundos de Dios, para escribir la novela que te dedico. Tomando por lo serio algunos preceptos irónicos de don Leandro Fernández de Moratín, en su lección poética, he puesto en mi libro cuanto se ha presentado a mi memoria de lo que he oído o leído en alabanza de una época muy distinta de la presente, cuando era España la Primera nación de Europa.
Así he procurado consolarme de que hoy no lo sea, si bien escribiendo la más antimoratinesca de mis composiciones literarias.
Bien puedo asegurar que hay en ella Cuanto puede hacinar la fantasía En concebir delirios eminente: Magia, blasón, alquimia, teosofía, Náutica, bellas artes, oratoria, Brahmanica y gentil mitología, Sacra, profana, universal historia. Y otras mil curiosidades. Si a pesar de tanta riqueza de ingredientes el pasto espiritual que doy al público resulta desabrido o empalagoso, no te negaré que he de afligirme, pero me servirá de consuelo lo inocente de mi trabajo.
Nada más inocente que componer un libro de entretenimiento aunque no entretenga.
Con no leerle evitará toda persona discreta el mal que involuntariamente pudiera yo causarle.
Yo no trato de enseñar nada ni de probar nada.
Si alguien deduce consecuencias o moralejas de la lección de este libro, él, y no yo, será, responsable de ellas.
Yo sólo pretendo divertir un rato a quien me lea, dejando a los sabios enseñar y adoctrinar a sus semejantes, y dejando a nuestros hombres políticos la difícil tarea de regenerarnos y de sacarnos del atolladero en que nos hemos metido. He de confesarte, sin embargo, que a veces tengo yo pensamientos algo presuntuosos, porque creo que el mejor modo de obtener ...





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