Entre abuelo y nieto; conversacionesReportar como inadecuado




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Autor: Alarcón

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Entre abuelo y nieto: conversaciones Justo S.
Alarcón Índice • Entre abuelo y nieto: conversaciones • o • o • o • o • o • o • o La borrachera Los conejos silvestres El canario El perrito Los gusanos de seda El peso de San Antonio El fuego de San Juan Entre abuelo y nieto: conversaciones Justo S.
Alarcón Para mi hijo Miguelito La borrachera Junio 18 Eran las seis de la tarde.
Faltaban unas dos horas para que el sol de junio traspusiera la montaña que se alzaba por el oeste.
El Abuelo, todavía alto y esbelto, arrastraba, con alguna dificultad, sus setenta años.
El Nieto, diminuto y vivaracho, caminaba saltarín al lado del Abuelo, dándole, de vez en cuando, una patada a alguna de las pequeñas piedras que, desde tiempo inmemorial, había sembrado un camino terregoso.
Pasaban cerca de un rancho grande.
El Abuelo decidió pararse y se sentó en un rústico banco de piedra.
Hecho esto, con el índice de la mano derecha le apuntaba al Nieto el gran vivero de árboles frutales y de robustos viñedos.
El Nieto trataba de abrazar con su absorta y limpia mirada toda la extensión de la verde explanada. * * * - Abuelito.
Me dijiste que ibas a contarme cosas de cuando mi papá era niño.
Yo quisiera saber algunas de las travesuras que hacía mi papá cuando era como yo. - Sí, nene, eso te dije.
Y lo quiero cumplir.
Pero, tienes que prometerme que no se lo vas a decir a él que te lo dije yo.
Tiene que ser un secreto entre tú y yo, ¿está bien? - Pues, sí, abuelito.
Prometido.
Un secreto entre los dos.
A mí me gustan mucho los secretos. - Pues, bien, te contaré una cosa que le pasó cuando tenía unos seis años. Fue una especie de travesura, aunque no fue toda la culpa de él. - A ver, cuéntamela, abuelito. - Una vez, hace mucho tiempo, durante el verano, después de que se había terminado la escuela, estábamos él y yo, tu abuelita y tus tíos de vacaciones. Unos amigos de la familia nos habían invitado a su rancho.
Nos fuimos todos a pa...






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