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Autor: López Velarde

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



En voz baja» de Amado Nervo Ramón López Velarde Con emoción redacto este artículo, el primero que dedico al más estimado y respetado de mis literatos predilectos, cuyos versos me llegaban al oído con extraño son en la remota puericia, colmada de retóricas de deplorable facilidad y pedantes hipos.
Nunca pensaste, alma mía, en las horas de ayer, en que habías de encomiar al poeta que se mencionaba siempre entre apreciaciones baratas y burlas ínfimas. ¿Unos renglones sobre el último libro de Amado Nervo? Sea.
Lo quieres tú, alma, que de un pobre y cordial aplauso ¡tan pobre y tan cordial! Te reconoces deudora de la musa maestra que se adueñó de ti, derrumbando de las penas de tu admiración infantil a bien queridos portaliras.
Lo quieres tú, que a los antiguos ídolos preferiste el moderno cantor, porque hallaste en él atesorada la mejor contribución poética de todos aquellos, con más el arte valioso del día, ni siquiera sospechado por los llanos versificadores de lustros atrás.
Lo quieres tú, alma, que infringiendo los cánones maquiavélicos y la ambiente marrullería, caes en la ingenuidad, proclamando tu preferencia por Nervo sobre los otros laboradores de ideal en países de habla española.
La excelencia del autor de En voz baja más exige mi discreto silencio que mi inútil encomio; pero mi intención óptima me ha de salvar. Una bella de fama actual ha encarecido la trascendente valía del silencio.
Acepto su idea, pero en la práctica me torno, a las veces, inconsecuente.
Hablo.
Como en esta ocasión, para volverme contra los censores de Nervo, cerebros medianos que lo han tachado ya de iliterato, ya de inmoral, ya de antipatriota.
Amado Nervo es mal visto, mejor diré desconocido, por los que hacen escuderaje al dudoso clasicismo nuestro. Verdaderos clásicos de siglos muertos ¿verdad que no encontráis rasgos fisonómicos que os hagan reconocer como a hijos a los que se titulan vuestros en este país en que cualquier grito vulgar...





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