En los bañadosReportar como inadecuado




En los bañados - Descarga este documento en PDF. Documentación en PDF para descargar gratis. Disponible también para leer online.



Autor: Fray Mocho

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Fray Mocho En los bañados * Para hacer la cacería del carpincho y de la nutria, es preciso tener perros adiestrados a la lucha, pues ambos son agresivos cuando se ven en peligro y el primero es tan bravo que atropella las canoas, las vuelca con su empuje y muerde con sus largos y fuertes colmillos, haciendo heridas no sólo graves por su extensión, si no por su profundidad. La nutria no ataca a las canoas, pero si encuentra a su alcance un hombre, lo atropella y lo hiere como el carpincho. -132Los perros destinados a esta caza, tienen siempre los hocicos cruzados de cicatrices y por lo general las narices y las orejas las ostentan reducidas a su más mínima expresión.
Son más apreciados, por ser más veteranos, aquellos que muestran mayor número de heridas: ellas son el mejor certificado de su valer. Al carpincho, es necesario matarlo a bala la mayor parte de las veces, pues los perros, a no ser que sean varios y de gran alzada, no pueden con él, siendo, como es, animal de gran fuerza; además, difícilmente lo vencen sin causarle muchas heridas, y esto hace desmerecer el cuero. Los cazadores se sirven de los perros, en esta caza, más para acorralar la pieza y poder hacer su tiro con precisión, que para librarla a sus esfuerzos.
El tiro lo hacen siempre a la cabeza, a fin de que el plomo quede dentro del hueso y poder extraerlo y volverlo a usar después de fundido y tratan de que el proyectil penetre por el ojo, a fin de obtener la piel sin un sólo desperfeto. -133Con las nutrias, el procedimiento es distinto.
Un perro pequeño -un cupé como le llaman en la región- penetra a lo más enmarañado del pajonal y con sus ladridos las asusta -obligándolas a abandonar los albardones donde, con sus crías, van a tomar el sol bajo la salvaguardia de los machos que, en son de guerra, merodean alrededor de la tribu-, y a buscar el agua donde su salvación de todo peligro es indiscutible. El cazador, con sus perros de presa y su rifle, las espera en el punto...






Documentos relacionados