En la ardiente oscuridadReportar como inadecuado




En la ardiente oscuridad - Descarga este documento en PDF. Documentación en PDF para descargar gratis. Disponible también para leer online.



Autor: Martín Seco

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



En la ardiente oscuridad Juan Francisco Martín Seco Reconozco mi debilidad por Buero.
Me parece, además, que se le empequeñece al recluirle en los estrechos márgenes del antifranquismo.
La guerra civil, la dictadura, marcan sin duda toda su trayectoria; pero, tal vez porque optó por el posibilismo de quien tiene que sortear una censura, dio a sus obras un enfoque general que aun siendo de aplicación inmediata a la problemática de aquellos años oscurantistas así se percibió entonces la sobrepasa y trasciende. La ceguera ocupa el puesto central en el teatro de Buero.
Como deficiencia física aparece en bastantes de sus piezas; pero es la espiritual, de la que la física es sólo un símbolo, la que de una u otra manera está presente en todas, e incluso, como en La Fundación, bajo el aspecto de locura, modo extremo de huir de la realidad.
Buero es el profeta de la oscuridad.
Denuncia una y otra vez el autoengaño, el delirio, los ensueños, la falsedad, las fantasías construidas para la evasión.
Reniega de los que, en lenguaje sartriano, hacen trampas a la vida.
Verdad o felicidad, he ahí la antinomia.
La verdad genera dolor, angustia, complicaciones; el destino trágico del que se empeña en abrir los ojos a los demás, en destruir el aparente sosiego de ese mundo de mentira. Buero Vallejo triunfó en el franquismo y fue olvidado, como tantas otras cosas, con la democracia.
Pero esta aparente paradoja puede ser la mejor confirmación de su pensamiento.
Los tiempos de las dictaduras son especialmente duros y al menos a una buena parte de la población le resulta difícil ignorar la realidad.
Por el contrario, estas sociedades de la satisfacción, que diría Galbraith, son proclives a instalar colegios confortables de invidentes, a pintar un mundo azul pastel, a creer que se han superado el conflicto, la contradicción, las clases, las ideologías y la política.
El fin de la historia. Pero, al igual que los ciegos no dejan de ser tales por más que se p...






Documentos relacionados