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Autor: del Rey Poveda

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Iriarte: El señorito mimado o el teatro para reformar Juan José del Rey Poveda I.E.S.
-Nicolás Estévez Borges- (Icod de los Vinos, Tenerife) Iriarte en su comedia El señorito mimado (1788) retrata a un joven aristócrata dilapidador y sin educación.
El dramaturgo, oriundo de Puerto de la Cruz (Tenerife), muestra las consecuencias de la falta de instrucción de D. Mariano, que es engañado constantemente por algunos personajes sin escrúpulos (Dª.
Mónica, D.
Tadeo y los amigotes).
A su vez, él oculta sus grandes gastos a su madre y, también, su desarreglada vida.
Este es el argumento de El señorito mimado, argumento interesante para el público dieciochesco español. La primera escena de El señorito mimado es muy importante, por ser el comienzo de la comedia (pensemos que el público mostraba gran interés): D. Cristóbal, tutor de su sobrino D.
Mariano, hace la contabilidad de éste y se da cuenta del gran despilfarro.
Su cuñada, madre del joven, está presente.
El tutor utiliza un lenguaje claro y de denuncia al referirse a su sobrino: “En toda su vida sabrá ganar un ochavo; pero arruinar una casa, eso lo sabe de pasmo. Él tiene mala conducta; yo riño; no me hacen caso” (vv.
27-32).1 El uso del sintagma “mala conducta” explica la situación del joven.
El despilfarro es consecuencia de la conducta, y ésta es consecuencia de la falta de educación, y esta falta se debe a la madre, que lo crió con mimo y regalo, dos sustantivos negativos que señala D.
Cristóbal (v.
50).
Y fue criado así porque su tutor tuvo que marchar a Indias. En un diálogo entre Dª.
Dominga y su cuñado, éste describe la personalidad de su sobrino sin tapujos, en un lenguaje transparente2: “cumplirá presto veinte años sin saber ni persignarse; [.] que es temoso, afeminado, superficial, insolente, enemigo del trabajo; incapaz de sujetarse a seguir por ningún ramo una carrera decente” (vv.
112-121). Esta etopeya “terrible” (v.
125) de D. Mariano no sólo...






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