Pecho en tierraReportar como inadecuado




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Autor: Torres Bodet

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Jaime Torres Bodet Pecho en tierra Ya se habrán apagado todas las lámparas de la iglesia en los ojos de la lechuza y las crines de mil caballos eléctricos habrán incendiado, al huir, todas las salidas del bosque -poeta de la bayoneta calada-, cuando la reseca luz de ese otoño que principia del otro lado del mundo 5 te sorprenda, en mitad del campo, con un grito inmóvil, mordido por la boca sin congelar. ¡Qué difícil, junto a las mazorcas podridas por el olor de la pólvora, a unos cuantos centímetros 10 de la fuente que el cielo recobra todos los días, en la majestad de la madrugada que sólo tú no interrumpes, –––––––– 54 –––––––– qué difícil le ha de parecer a tu alma distribuir este año sin estaciones, esta eternidad sin semanas, ni cuartos de hora, ni siglos, 15 este minuto representado por una serpiente inmutable que se muerde a sí misma la cola! Tú, que no creías en las flores envenenadas, ¡cómo te apartas, ahora, del cáliz de esta simple belladona silvestre! 20 ¡Cómo la temes! Porque todo ha cambiado, desde hace veinticuatro segundos, en el reglamento de tu infantería para fantasmas y los toques no son los mismos, la derecha y la izquierda del cuerpo no son las mismas. Todo.
25 Pero la última orden fue ¡Pecho en tierra! Creedlo sin más preguntas de vuestros pájaros, maizales de lacias hojas, aldeas, volcanes, tigres, –––––––– 55 –––––––– este uniforme de cinco sentidos paralizados olió, escuchó, tocó, miró y gustó con más raíces el mundo 30 que la más alta de vuestras encinas o la más desgarradora de vuestras zarpas. Este laberinto de músculos y de huesos en que la sangre no sabe ya cómo circular sin endurecerse y la voz se anuda a la lengua para no hacer pedazos el cráneo 35 tuvo también su Dirección de Teléfonos y sus cinematógrafos de sesiones parlantes y su salón de conciertos en que una orquesta invisible está ejecutando todavía la P...






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