La primera incógnitaReportar como inadecuado




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Autor: de Pereda

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



José María de Pereda La primera incógnita La situación estalló al fin. No se hagan ustedes ilusiones, porque me refiero a su primer embarazo. Digo, pues, que estalló la situación por un costado: en el que germinaban los flamantes padres de la patria; y ésta ha respirado fuerte, después de estar algún tiempo tragando el resultado y la saliva. También El Tío Cayetano salió del apuro en que se hallaba ocho días hace, y se encuentra en este instante lleno de alegría, porque hay una duda menos que le oscurezca el porvenir. La primera figura que he visto a la luz de este descubrimiento, por más señas, bailando al son del himno de Riego y saltando la alegría por todos los ojales de la casaca, ha sido la del Gobierno provisional, o, como si dijéramos, el comadrón del parto venturoso. Luego han sido de su gusto la operación y el recién nacido. Es indudable.
El Gobierno y yo tenemos sobrados motivos para regocijarnos hoy. Uno y otro sabemos ya a qué atenernos. Uno y otro ignoramos el paradero que aguarda a España más allá de las Constituyentes; pero conocemos el camino por donde hemos de marchar todos a la salvación o al abismo, y ese camino no le conocíamos ocho días hace. El Gobierno lo sospechaba.
Yo lo presumía. Pero entre poseer y creer que se posee hay una diferencia enorme. Que lo digan los imponentes de la Caja de Depósitos. Mi alegría no tiene otro motivo que el indicado. La del Gobierno, sí.
Sus hombres dijeron en Cádiz: «Queremos que una legalidad común, Por Todos Creada, tenga implícito y constante El Respeto A Todos.
Contamos para realizar nuestro inquebrantable propósito.
con los amantes del orden, si quieren verle establecido sobre las firmísimas bases.
De La Moralidad Y Del Derecho; con los ardientes partidarios de las libertades individuales., con el apoyo de Los Ministros Del Altar, etc.». Y esta oferta ha debido de pesar como una losa sobre sus ánimos generosos tan combatidos por los enemigos de la libert...





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