La nieblaReportar como inadecuado




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Autor: Pardo Bazán

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Emilia Pardo Bazán La niebla -Es un error -díjome mi tío, el viejo y achacoso solterón, cruzándose la bata, porque sus canillas reumáticas pedían el acolchado abrigo con mucha necesidad- eso de creer que lo más influyente en nuestra vida son los sucesos aparatosos y grandes.
No; lo que realmente nos hace y nos deshace son las menudencias. -El tejido de las mínimas circunstancias diarias querrá usted decir, tío Juan Antonio.
Verdad, verdad de a puño.
Nuestro humor, nuestra salud, nuestra dicha o desdicha momentáneas penden de esas fruslerías: de la ventana que cierra mal, de la puerta que nos coge los dedos, del plato soso o muy salado, del zapato que aprieta y de la llave que se ha perdido. El solterón guiñó los ojos picaresca y melancólicamente, y se llegó un poco más a la chimenea rutilante.
Disparadas chispezuelas saltaban de los leños, y el crujido seco y deleitoso del arder era lo único que se oía en la estancia, admirablemente enguatada y resguardada del frío con toda clase de ingeniosos refinamientos.
La nieve, fina, blanda, de fantástica levedad, caía sin prisa, y la veíamos al través de los vidrios, con lo cual se aumentaba esa extraña y dulce sensación de seguridad y egoísmo característica del invierno en interior lujoso.
Lo único que le faltaba al bienestar del viejo era un sorbito de té muy caliente, en delicada taza nipona, y se lo serví con las rôties de pan, retorcidas como barquillos de puro delgadas y sutiles.
Al deshacérsele en la boca la tercera o cuarta rôtie empapada, murmuró: -No, hijita; no es eso.
Claro que también eso es porque en este instante, por ejemplo, mi felicidad consiste en que la tostadica venga transparente, el su-chong hirviendo y la crema fresquísima.
Pero lo que quise expresarte fue que aún en las cosas más graves ejercen influjo decisivo las pequeñeces.
¿Por qué no me he casado yo, vamos a ver, por qué no me he casado? Ignorando absolutamente por qué no se había casa...






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