La mano y el ojoReportar como inadecuado




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Autor: de Pereda

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



José María de Pereda La mano y el ojo En medio de las amarguras más insoportables de la vida humana, se encuentra una gota de almíbar que endulza un poco las tragaderas. En el orden moral, esto es un axioma.
En el revolucionario, lo comprueban también ciertos hechos como los entorchados autónomos, algunas enfermedades de La Iberia, la última revolución de las Novedades y la rifa de don Pascual Nador. Los que, como El Tío Cayetano, no tienen cuchara en el festín de la cosa pública, pueden sacar mucho partido, con un poco de filosofía, hasta del espectáculo que of recen los que en él se regodean. De festín hablé, y la palabra me apunta un recuerdo que puede conducirme con suma facilidad al fin que busco. Póngase el almuerzo de un dómine sobre la mesa de su cátedra; véase éste obligado a abandonarla repentinamente, y ya ustedes saben lo que allí sucederá.
Yo lo sé por experiencia. El más atrevido se acerca a la cazuela y levanta la tapadera; otro, pellizca las tajadas; otro, moja el pan en la salsa, algunos las uñas, y no falta quien haga trizas el cacharro y hasta que lama después los cascos. En el primer instante, todo va a placer; pero bien pronto acometen a los -128- amotinados recelos y sobresaltos; el zumbido de una mosca les parece la voz del dómine; las pisadas, zurriagazos, y entre voces de alarma, huidas, tropezones y congojas por el temor a la infalible paliza que les aguarda cuando se descubra el desaguisado, presentan los chicuelos una perspectiva que no hace envidiar el atracón que se pegaron. Si licet exemplis in magnis parvibus uti, los hombres de la situación están ofreciendo más de un punto de semejanza con aquellos impúberes, cuyo recuerdo, al conducirme hasta la época más gloriosa de mi vida profesoral, es un fresquísimo rocío que suaviza y estira las arrugas de mis años. No peco de ingrato.
Me reconozco deudor de tan raro beneficio a la Gloriosa de septiembre. Por ésta y otras razones soy yo ministerial. L...






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