La hidalga del valleReportar como inadecuado




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Autor: Calderón de la Barca

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Pedro Calderón de la Barca La hidalga del valle PERSONAJES LA CULPA. LA NATURALEZA. LA GRACIA. LA HIDALGA. EL CONTENTO. EL FUROR. AMOR DIVINO. JOB. DAVID. MÚSICA. (Sale LA CULPA con bastón y saca a LA NATURALEZA herrada con clavos, como esclava.) CULPA Villanos, hijos de Adán, los que sois, los que habéis sido, y habéis de ser para siempre en pecado concebidos; villanos, hijos de Adán5 (segunda vez os lo digo), los que pagáis a mi imperio pechos del primer delito; oíd, que con todos hablo, pues por que a mi voz rendidos10 estéis todos, y ninguno pueda excusarse de oírlo: a vuestra naturaleza, mi esclava, traigo conmigo, herrada con esos duros15 hierros que en su rostro imprimo. Yo soy la Culpa, yo soy la serpiente, de quien dijo en el Génesis Moisés que andaba en el paraíso20 disimulada.
Yo soy aquel hermoso prodigio, que, coronada en un monstruo de siete cuellos distintos, Juan vio en el Apocalipsis,25 con un vaso de oro rico, brindar mortales venenos de inficionados hechizos. Yo soy, yo misma, en efecto; y pues hoy mi aliento altivo30 lo ha dicho en públicas voces, no sin vanidad lo ha dicho. No vengo a engañaros hoy, y así mi nombre no finjo; a supeditaros vengo,35 y así a voces lo repito. Cuando yo en el mundo estaba sin imperio y sin dominio, arrastrando por la tierra el pecho escamado mío,40 me resbalaba en las flores, temerosa de mi ruido, y mis alientos cobardes eran callados gemidos, disfrazándome engañosa,45 por temor, o por arbitrio, en las grutas de los valles, o en las quiebras de los riscos; porque como andaba entonces de traición, era preciso50 disimular los intentos y recatar los designios. Pero ya que victoriosa con tantos aplausos vivo, que erguido el pecho levanto,55 que el cuello enroscado vibro, la cerviz, que alta sacudo, la frente, que altiva rijo, dando, no gemidos roncos, ya no callados bramidos,60 sino declaradas voces, en articulados silbos. Sabed, mortales, sabed que no sin causa ha nacido hoy en mí la vanid...






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