La gran verdad descubiertaReportar como inadecuado




La gran verdad descubierta - Descarga este documento en PDF. Documentación en PDF para descargar gratis. Disponible también para leer online.



Autor: de Larra

Fuente: http://www.biblioteca.org.ar/


Introducción



Mariano José de Larra La gran verdad descubierta Dirán que los grandes trastornos políticos no sirven para nada.
¡Mentira! ¡Atroz mentira! Del choque de las cosas y de las opiniones nace la verdad. De dos días de discusión nace un principio nuevo y luminoso.
¿Saben ustedes lo que se ha descubierto en España, en Madrid, ahora, hace poco, hace dos días no más? Se ha descubierto, se ha decidido, se ha determinado que «la ley protege y asegura la libertad individual».
Cosa recóndita, de nadie sabida, ni nunca sospechada.
Han sido precisos todos los sucesos de La Granja, la caída de tres ministerios, una amnistía, la vuelta de todos los emigrados, la rebelión de un «mal aconsejado príncipe», una Cuádruple Alianza, una guerra en Vizcaya, una jura, una proclamación, un Estatuto, unas leyes fundamentales resucitadas en traje de Próceres, una representación nacional, dos estamentos, dos discusiones, una corrección ministerial, un empate y la reserva de un voto importante, que no hacía falta, para sacar del fondo del arca política la gran verdad de que «la ley protege y asegura la libertad individual».
Pero ahora ya lo sabemos. «Girolamo, lo sappiamo», responderá alguno.
«Sappete un!!!» Ahora es, y no antes, cuando verdaderamente lo sabemos, y ya nunca se nos olvidará. ¡Que nos quiten esa ventaja! A un dos por tres descubrió Copérnico que la Tierra es la que gira; en un abrir y cerrar de ojos descubrió Gassendi la gravedad de los cuerpos; Newton halló su prisma en un mal vidrio; Linneo encontró los sexos de las plantas entre rama y rama.
Pero han sido necesarios siglos de opresión y una corrección ministerial para descubrir que la ley protege y asegura algo.
He aquí la diferencia que hay de las verdades físicas a las verdades políticas: aquéllas suelen encontrarse detrás de una mata; éstas están siglos enteros agazapadas detrás de una corrección ministerial.
Ábrase la discusión, discútase el punto, pronúnciese la mod...





Documentos relacionados