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Autor: Derrida, Jacques; Aranzueque Sahuquillo, Gabriel (trad.)

Lugar: Universidad Autónoma de Madrid

Fecha de publicación: 1997

Detalles: Cuaderno Gris. Época III, 2 (1997): 209-233. (Monográfico: Horizontes del relato: lecturas y conversaciones con Paul Ricœur - Gabriel Aranzueque (coord.))

Área: Filosofía





Autor: Derrida, Jacques - Aranzueque Sahuquillo, Gabriel (trad.)

Fuente: https://repositorio.uam.es


Introducción



La retirada de la metáfora Jacques Derrida A Michel Deguy ¿Qué pasa, hoy en día, con la metáfora? ¿Y qué pasa de largo de la metáfora? Es un tema muy viejón Vive en Occidente, lo habita o se deja habitar por él: se representa en él como una inmensa biblioteca en la que podríamos movernos sin percibir sus límites, yendo de estación en estación, caminando a pie, paso a paso, o en autobús (estamos circulando ya, con el «autobús» que acabo de mencionar, por la traducción y, de acuerdo con el elemento de la traducción, entre Übertragungy Ühersetzung, pues metaphorikós hoy en día sigue designando, en griego moderno, como solemos decir, aquello que se refiere a los medios de transporte).
Metaphorá circula por la ciudad, nos transporta como a sus habitantes, en todo tipo de trayectos, con encrucijadas, semáforos en rojo, direcciones prohibidas, intersecciones o cruces, limitaciones y prescripciones de velocidad.
En cierta manera —metafórica, desde luego, y como un modo de habitar—, somos el contenido y la materia de ese vehículo: pasajeros comprendidos y trasladados mediante la metáfora. Extraño enunciado para ponerse en marcha, diréis.
Extraño porque implica, cuando menos, que sabemos lo que quiere decir habitar, circular, desplazarse y hacerse o dejarse desplazar.
En general y en este caso.
Extraño, a continuación, porque decir que habitamos en la metáfora y que circulamos por ella en una especie de automóvil no es algo meramente metafórico.
No es simplemente metafórico.
Ni tampoco propio, literal o usual, nociones que no estoy confundiendo al aproximarlas, más vale aclararlo de inmediato.
Esta «figura», ni metafórica ni ametafórica, consiste de modo singular en intercambiar los lugares y las fiínciones: constituye al presunto sujeto de los enunciados (el hablante o el escritor que decimos ser, o cualquiera que La presente conferencia, que reproducimos aquí en su forma inicial, se pronunció el 1 de junio de 1978 en la ...






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